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May, Clinton y Merkel ¿arranca una era de mujeres al poder?

Redacción
La Conversación EC
domingo, julio 24, 2016
DPA. Cuando Margaret Thatcher llegó al poder en 1979, su victoria fue histórica: la “dama de hierro” era la primera mujer que gobernaba Reino Unido en democracia, la primera jefa de gobierno en Europa. Casi cuatro décadas después hay varios países con mandatarias, como Alemania, Polonia, Croacia, Corea del sur, Malta o Chile. Las mujeres […]

DPA. Cuando Margaret Thatcher llegó al poder en 1979, su victoria fue histórica: la “dama de hierro” era la primera mujer que gobernaba Reino Unido en democracia, la primera jefa de gobierno en Europa. Casi cuatro décadas después hay varios países con mandatarias, como Alemania, Polonia, Croacia, Corea del sur, Malta o Chile. Las mujeres ocupan posiciones destacadas y ahora se suman Reino Unido y tal vez en unos meses Estados Unidos.

Se podría decir que el hecho de una mujer llegue al poder ya ha dejado de ser noticia, pero una ojeada a los diarios permite avistar una era de mujeres poderosas. Y eso sí que es del todo nuevo.

“May, Sturgeon, Merkel: mujeres que emergieron de las ruinas de sus predecesores políticos”, señalaba estos días el diario “The Guardian”. El “Express” se pregunta si estamos “ante el amanecer de un orden mundial femenino”. Y el “Mirror” concluye: “Lo que vemos aquí posiblemente sea el inicio de lo normal”. Porque lo normal es que las mujeres también estén sentadas en el sillón de mando.

La canciller alemana, Angela Merkel, gobierna el país desde hace más de diez años, una década en la que ha tenido que capear crisis financieras y de refugiados. También en el mundo de las finanzas hay mujeres en los más altos cargos, como es el caso de Christine Lagarde al frente del Fondo Monetario Internacional (FMI) o de Janet Yellen al mando de la Reserva Federal en Estados Unidos.

En Reino Unido llega al 10 de Downing Street una mujer considerada fría y moderada: Theresa May, que pasa de ser ministra del Interior a liderar el partido de los conservadores y que tendrá que llevar las riendas del país mientras negocia la salida de Reino Unido de la Unión Europa, el Brexit.

En Estados Unidos, Hillary Clinton quiere impedir que el populista Dondald Trump tome el timón del país. ¿La tendencia tiene nombre de mujer? Es difícil de afirmar con contundencia, pues más allá de que todas pertenezcan al género femenino, son pocas las coincidencias entre ellas.

Pero en la información sobre las mujeres en política “no deja de descarse siempre su condición de género”, apunta la socióloga alemana Margreth Lünenborg, de la Universidad Libre en Berlín.  Es por ello que un reportero de la BBC generó bastante enfado cuando durante la carrera entre May y Andrea Leadsom por la jefatura del partido Tory señaló que ambas eran mujeres, pero tenían opiniones diferentes.

La jefa de gobierno en Escocia, Nicola Sturgeon, otra mujer en el poder, advirtió: “Las opiniones sobre las mujeres en política han mejorado bastante, pero esto (el comentario del reportero) muestra que todavía nos queda un largo camino”.

La socióloga Lünenborg señala que en Alemania nadie cuestiona el liderazgo de una mujer tras diez años de la canciller en el poder. “Sin embargo, agrega, siempre se plantea si una mujer tiene otro estilo de liderazgo, lo que deja claro que la cota de poder de las mujeres todavía no es algo que se dé por descontado”.

Y no se trata sólo del liderazgo de las mujeres, sino que a menudo también es importante su aspecto cuando están en ejercicio del cargo. En el caso de Thatcher llamaron la atención las perlas que lucía, en el de Merkel, sus chaquetas y en el May, los zapatos.

La conservadora británica, casada y sin hijos, igual aparece con unos zapatos de leopardo que con unos que de cebra, tal como recuerdan continuamente los medios. Precisamente los hijos es un tema que a menudo aparece cuando se trata de mujeres de carrera, con preguntas que no se hacen a sus colegas varones. ¿Tiene usted tiempo para la familia? ¿Es su marido tan generoso como para ayudar en casa? Esas preguntas rara vez se escuchan cuando el entrevistado es un político.

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