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A los taxistas de Guayaquil solo les queda renovarse o morir

Andrés Nader
Universidad Casa Grande
viernes, junio 9, 2017
La Alcaldía de Guayaquil debería definir parámetros y reglas claras para los taxistas tradicionales. Desde el uso obligado de los taxímetros hasta la instalación de cámaras de seguridad, botones de alarmas y alertas. Y sobre todo exigir una excelente atención al cliente.

La tecnología digital versus el tema analógico es el dilema que enfrentan las organizaciones que agrupan a los taxistas amarillos de Guayaquil. Si no hay una actualización tecnológica y en el servicio, los usuarios se inclinarán cada vez más por el que ofrecen los vehículos que usan las nuevas tecnologías para los  teléfonos inteligentes como Cabify, Uber o Easy  Taxi.

Hace pocos días, por ejemplo, el gremio de los taxistas paralizó durante varias horas la ciudad de Guayaquil. La protesta era contra un servicio que hace uso de las nuevas tecnologías, descarga de aplicaciones, para dar una mejor atención al cliente.

Según un representante de la Unión de Taxistas del Guayas, las compañías que usan las aplicaciones para dar el servicio de transporte trabajan con vehículos particulares y se hallan al margen de la ley. Pero el dirigente gremial se olvida que quien decide es el consumidor.

Es común la queja de muchos  usuarios por el mal  servicio de los taxis amarillos. Hay conductores que se niegan a ir a ciertos sectores de la ciudad, hay unidades que no cuentan con aire acondicionado y tampoco usan el taxímetro. Cosas como estas marcan la diferencia entre uno y otros servicios que usan aplicaciones tecnológicas.

Los taxis de Cabify, además, ofrecen a sus clientes una tarifa más económica, una atención rápida, de puerta a puerta, con vehículos en buen estado y sus conductores saben tratar al usuario. Sin embargo, no todos tienen acceso a la plataforma porque es un servicio exclusivo para personas que cuentan con tarjetas de crédito. Otras aplicaciones telefónicas como Uber o Easy Taxi trabajan de forma diferente.

La mayoría de taxistas incluso se resiste a utilizar una tecnología como el taxímetro, que es una tecnología analógica.

La Alcaldía de Guayaquil debería definir parámetros y reglas claras para los taxistas tradicionales. Desde el uso obligado de los taxímetros hasta la instalación de cámaras de seguridad, botones de alarmas y alertas. Y sobre todo exigir una excelente atención al cliente, un aspecto en el que es necesario trabajar a profundidad. En la actualidad, los taxistas guayaquileños se han ganado la fama de estar entre los más violentos del país.

Lo cierto es que hay un abanico de problemas por resolver en el tema de los taxis que operan en Guayaquil.

Hoy por hoy el avance de las nuevas tecnologías hace mucho más fácil la vida de las personas por toda la cantidad de servicios que ofrece no solo en el tema del transporte y la movilidad. Por eso la disyuntiva de las cooperativas de transporte amarillo es renovarse o resignarse a perder una cartera de clientes bastante alta.

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