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Cristiano Ronaldo y su momento de gloria ante el Barcelona, antes de su expulsión

Redacción
La Conversación EC
domingo, agosto 13, 2017
El portugués entró en el segundo tiempo en el clásico del Real Madrid ante Barcelona. Convirtió el tanto para el 2-1 de su equipo, pero vio dos tarjetas amarillas en menos de 60 segundos y no pudo terminar el partido...

Cristiano fue protagonista en casa de Messi al resolver el clásico en el momento en que el partido era un mano a mano entre la figura del Madrid y la del Barça. Marcó un golazo que festejó con una liturgia parecida a la que el argentino exhibió la temporada pasada en el Bernabéu: mostró sus abdominales y cargó con una tarjeta que supuso a la larga su expulsión porque poco después el colegiado le volvió a amonestar por caer ante la entrada de Umtiti.

Cristiano Ronaldo tuvo un partido impensado ante Barcelona. Entró en el segundo tiempo, marcó el gol que le dio la victoria transitoria a su equipo y, segundos después, se fue expulsado. Zinedine Zidane dispuso que CR7 comenzara el encuentro desde el bando de suplentes y recién lo puso en cancha a los 15 minutos del segundo tiempo.

Piqué, en contra, había abierto el marcador a los 5′ del complemento, y, ya con Cristiano en cancha, Lionel Messi había marcado el empate de penal a los 32′. Pero, dos minutos después, el portugués recibió un pelotazo largo, burló con un enganche a Piqué en el vértice del área y sacó un tremendo remate al segundo palo, que se convirtió en el 2-1. Inmediatamente, se sacó la camiseta para hacer su ya clásico festejo y vio la tarjeta amarilla.

La deficiente actuación arbitral no alteró el paseo victorioso final del Madrid, reseña El País. Asensio certificó con un tiro precioso el triunfo del equipo de Zidane, superior al azulgrana, vencido desde que Piqué, el jugador más antimadridista del Barça, se marcó un gol en propia puerta ante el asombro de Ter Stegen.

El Madrid se obcecó en Messi y su afrenta se paró cuando a los diez minutos apareció el 10. Zidane dispuso una marca al hombre de Kovacic sobre el argentino, al que le costó entrar en juego pese a que forzó una tarjeta para Casemiro. Las ocasiones azulgrana eran tan mínimas como las del Madrid.

La aportación de Messi y Luis Suárez era superior a la de Benzema y Bale por un costado y en el otro sufría Aleix Vidal en las coberturas mientras se descolgaba bien Jordi Alba. Los madridistas respiraban por el costado de Marcelo y con las apariciones de Isco.

El partido, muy igualado, plagado de imprecisiones y presidido por la presión más que por la elaboración, solo se iluminaba en los momentos en que la pelota caía a pies de Isco y a Messi.

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