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Barranca central, ¿cómo lograr un horizonte de planificación más allá del día a día?

Emilio Gallardo
Universidad de Especialidades Espíritu Santo
miércoles, agosto 16, 2017
El modelo de desarrollo para la comunidad tiene como centro de la propuesta a la familia rural, a través de estrategias y acciones que fortalezcan la organización. El objetivo es dotarles de habilidades y destrezas, acorde con las particularidades rurales, además de conocimientos administrativos, buenas prácticas agrícolas y herramientas para la gestión de recursos siempre enfocando aspectos sociales básicos relacionados con la nutrición.

Cuando definimos o delineamos los objetivos  de un  proyecto de vinculación con la sociedad, normalmente nos referimos a que se busca formar líderes comprometidos con la sociedad, generar conocimientos en beneficio de la sociedad  que  promuevan  la formación profesional. Eso implica el fortalecimiento de la responsabilidad social y el compromiso con el desarrollo sostenible local y nacional; sin embargo, más allá de los conceptos, los proyectos de  vinculación con la sociedad deben enfocarse en cambiar vidas, especialmente cuando se trata de grupos vulnerables cuyas carencias  y falta de acceso a diversos tipos de recursos limitan sus oportunidades económicas y sociales, por lo tanto su horizonte de planificación no va más allá del “día día”.

La filosofía  productiva en la cual está inmerso el proyecto Barranca define a la pobreza como la incapacidad para producir lo que la gente quiere y puede comprar,   y tiene como principio  que se trabaja no para sino con  la comunidad, es decir, en forma conjunta y generando compromisos relacionados al desarrollo económico y social de la comunidad.

El sector académico debe impulsar el desarrollo de actividades orientadas a mejorar el nivel de vida de las comunidades urbanas y rurales  que contribuyan al desarrollo de las economías locales y promover proyectos que otorguen conocimientos y capacidades a los estudiantes basados en experiencias prácticas. El proyecto fortalece la imagen institucional de la UEES con las comunidades rurales y  vincula los aspectos sociales y productivos con el incremento de la productividad, como un factor clave en el mejoramiento del nivel de vida de la población  y la disminución de la inequidad urbano-rural especialmente en el ámbito digital.

La comunidad de Barranca Central se encuentra ubicada en el kilómetro  15.5 de la vía La Puntilla-Samborondón, de la parroquia Tarifa. Su acceso es por camino asfaltado,  a dos kilómetros de la vía principal. La comunidad tiene una población aproximada  de 920 habitantes que residen en 184 viviendas.  Las principales fuentes de ingresos son el cultivo de arroz (50%), construcción (30%) y jornaleros agrícolas (20%). Está conformado por pequeños productores arroceros con una superficie de 0.5 a 1.0 hectárea y el 90% son arrendatarios. Debido al pequeño tamaño de las unidades de producción agropecuaria, los productores registran entre el 40% al 60% de sus ingresos totales como no agrícolas.

El 85% de la población gana menos del sueldo básico. El 90% de las mujeres se dedica a los quehaceres domésticos. El 50% de los habitantes logró completar toda la educación básica, un 20% tiene primaria incompleta y el 30%  no  terminó la instrucción secundaria.

El modelo de desarrollo para la comunidad tiene como centro de la propuesta a la familia rural, a través de estrategias y acciones que fortalezcan la organización. El objetivo es dotarles de habilidades y destrezas, acorde con las particularidades rurales, además de conocimientos administrativos, buenas prácticas agrícolas y herramientas para la  gestión de recursos siempre enfocando aspectos sociales básicos relacionados con la nutrición.

El objetivo general del proyecto es  mejorar el nivel de vida de la población de Barranca Central, a través de estrategias  productivas y sociales y el objetivo central en la fase inicial del proyecto es  establecer  un centro de cómputo.

La implementación de las estrategias tiene dos mecanismos fundamentales, que son la acción participativa entre los estudiantes de la UEES y la comunidad de Barranca Central. Eso con el fin de lograr una intervención interactiva de los grupos objetivos en el análisis, planificación, organización,  ejecución  y evaluación de los proyectos y  alianzas estratégicas.

El proyecto está  estructurado en tres fases:

  1. Confianza
  2. Técnica
  3. Autogestión

Primera Fase:

Aquí se establecen las bases para comprometer a la comunidad y para ello es fundamental encontrar a los  verdaderos líderes, orientados al bien común, para implementar  proyectos que contribuyan a cambiar vidas, como el caso del centro de cómputo, clave en una comunidad donde menos del 1% de las familias ha tenido acceso a computadoras. También planes de salud en vista de que se detectó que 6 de cada 10 niños menores de 15 años tienen problemas visuales y necesitan usar lentes que fueron donados por la óptica City.

Los huertos familiares y proyectos de emprendimientos tipo taller para mujeres de la comunidad no solo contribuyen a mejorar la nutrición de las familias sino también a aumentar sus ingresos, al igual que los talleres con los pequeños arroceros para el análisis de los costos de producción.

Para involucrar a la comunidad en el desarrollo de estas iniciativas se han realizado eventos como un mercado de pulgas y un bingo, cuyos ingresos sirvieron para reinvertirlos en los proyectos.

Centro de Cómputo.- En la Escuela Fiscal 26 de Septiembre de Barranca Central se comenzó a instalar un centro de cómputo con 11 computadoras donadas por la UEES, con una impresora y el mobiliario respectivo. Esto se organiza con alianza con la Facultad de Sistemas. Este centro brindará servicio a los niños, jóvenes y adultos de la comunidad.  Este centro será inaugurado en el mes de septiembre.

Segunda Fase:

Una vez establecida una plataforma de desarrollo, se generarán iniciativas de gestión y técnicas que busquen mejorar la productividad de los pequeños productores arroceros con la capacitación  en administración de fincas. La idea es establecer  alianzas con una asociación de agrónomos  para el manejo técnico del cultivo de arroz. Ahora se considera establecer un centro de capacitación para pequeños agricultores en  San Nicolás, sitio  aledaño a Barranca Central

Tercera Fase.

Esta fase debe conducir a que los proyectos implementados sean autosostenibles y la comunidad pueda ser capaz de mantener los procesos de autogestión. Cada fase tendrá una duración de un año. Se han establecido  indicadores para evaluar  los resultados y el compromiso de la comunidad en la gestión del proyecto y su involucramiento en las estrategias implementadas.

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1 Comments

  1. mundosalud.org 12 julio, 2018

    Un perfecto post y muy aconsejable. Enhorabuena

    Responder

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