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Pedernales, un mes después


Redacción
La Conversación EC
lunes, mayo 16, 2016
Las autoridades de gobierno desplegaron este lunes cerca de la playa de Pedernales una gigantesca bandera de Ecuador, para conmemorar un mes del devastador terremoto que dejó 661 muertos y pérdidas económicas en Manabí y Esmeraldas. Según diario El Universo, tras cantar el himno nacional, las personas se dispersaron por las calles de esta población, en […]

Las autoridades de gobierno desplegaron este lunes cerca de la playa de Pedernales una gigantesca bandera de Ecuador, para conmemorar un mes del devastador terremoto que dejó 661 muertos y pérdidas económicas en Manabí y Esmeraldas. Según diario El Universo, tras cantar el himno nacional, las personas se dispersaron por las calles de esta población, en donde aún “no se ha podido retirar alrededor de un 70% de los escombros, terminaremos el proceso en dos o tres meses más”.

A las 18:58 horas del 16 de abril, un terremoto de 7,8 grados de magnitud remeció a Ecuador durante al menos 45 segundos y dejó 661 fallecidos, y graves daños en ciudades como Pedernales, donde solo dos o tres edificios quedaron en pie; Manta, 50% de cuyo sector hotelero se fue al suelo, y Portoviejo, en la que fue borrado su centro comercial y bancario.

Ceremonias religiosas, algunas de ellas al aire libre porque las iglesias colapsaron con la sacudida, se han anunciado en poblaciones como Pedernales, Manta, San Vicente, Jama y Portoviejo, en la provincia de Manabí, la más golpeada por el temblor.
Los oficios religiosos, según El Diario de Manabí, se han anunciado en torno a las siete de la noche, aunque en Pedernales será una hora antes, pues luego las autoridades de esa jurisdicción inaugurarán un mercado de pesca y mariscos, como símbolo del anhelo por reactivar la economía del lugar.
Montañas de donaciones aún se almacenan y distribuyen entre los damnificados, mientras miles de voluntarios, agentes policiales, militares, funcionarios y autoridades mantienen un ajetreo permanente en las zonas devastadas.

Los pobladores de Pedernales buscan retomar sus actividades. Para empezar duermen en las interminables hileras de carpas azules y blancas, todas de Acnur, pero tratan de salir a cocinar en lo que queda de sus casas o visitar el sitio donde estaban sus viviendas. Algunos pescadores se hacen a la mar con la esperanza de que alguien pueda comprarles lo pescado a su retorno.

La Unicef, en un comunicado dijo que “un mes después, miles de personas viven en refugios informales sin servicios básicos y 120.000 niños están en necesidad urgente de espacios temporales de aprendizaje”. Reconoció que la respuesta inmediata del gobierno permitió “que el 75% de los niños hayan podido regresar a la escuela, más de 30.000 personas están acogidos en refugios oficiales y reciben asistencia básica y apoyo psicológico y médico”.

Correa estimó que los daños del sismo llegarían a unos 3.000 millones de dólares. (I)

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