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Atlético Nacional ya está con un pie y medio en la final de la Copa Libertadores


Redacción
La Conversación EC
miércoles, julio 6, 2016
El colombiano Miguel Borja necesitó de 81 minutos para demostrar su estirpe goleadora, según diario El País. El Atlético Nacional venció 0-2 al Sao Paulo en el estadio Morumbi de Brasil. El equipo paulista dominó durante la primera parte con el juego agresivo de Michel Bastos, pero el guardameta del equipo verdolaga, Franco Armani, se […]

El colombiano Miguel Borja necesitó de 81 minutos para demostrar su estirpe goleadora, según diario El País. El Atlético Nacional venció 0-2 al Sao Paulo en el estadio Morumbi de Brasil. El equipo paulista dominó durante la primera parte con el juego agresivo de Michel Bastos, pero el guardameta del equipo verdolaga, Franco Armani, se agrandó con atajadas.

Borja tuvo un partido de paciencia. Esperó su oportunidad con sigilo, merodeó el área paulista y luchó contra sus furiosos marcadores, sin desesperar, pese a que la pelota no le llegaba. Nacional, que comenzó acorralado y terminó dueño del balón, no se conformó con el empate, que parecía sellado. En los minutos finales elaboró juego para su nueva perla goleadora. Dos veces.

Iban 86 minutos. Todo un partido esperando por ese dulce momento. Borja no lo desaprovechó. Clavó el balón en la red paulista con precisión y gritó el gol con la felicidad del paciente artillero. Como si supiera que su momento llegaría. Se tenía confianza. Borja ya era el héroe. A esa altura, en el remate del juego, Sao Paulo ya tenía un hombre menos, porque Maicon recibió una tarjeta roja directa. El cuadro brasileño también había quemado todas sus armas de ataque, y en todas falló frente al portero Armani.

Sao Paulo pareció perder las fuerzas. Lo que quizá nadie esperaba es que Borja, que además del primer gol ya había tenido un remate cruzado desviado en una pierna milagrosa, y había metido un cabezazo que pegó en el travesaño, estaba en estado de gracia. Esperando otra opción.

Ya quedaban tres minutos y Borja seguía ahí, en el área, vigilante, intrépido, olfateando el gol. Macnelly Torres, que lució poco en todo el partido, se inspiró otra vez y tocó con Marlos, que le metió un taco al goleador. Borja quedó frente al balón y ahí el enorme estadio Morumbí debió quedar mudo. Su remate fue al fondo, nuevamente. Fue el 0-2. Borja hizo su tarea. (D)

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