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JunoCam comenzará a emitir las primeras imágenes de Júpiter en agosto


Redacción
La Conversación EC
martes, julio 26, 2016
JunoCam, la cámara instalada a bordo de la sonda Juno que ahora gira en torno a Júpiter, debería empezar a transmitir sus primeras imágenes detalladas a primeros de agosto. JunoCam es un artilugio pequeño, de apenas un palmo de altura con un campo de visión de 58 grados. A diferencia de las cámaras que han volado en […]

JunoCam, la cámara instalada a bordo de la sonda Juno que ahora gira en torno a Júpiter, debería empezar a transmitir sus primeras imágenes detalladas a primeros de agosto. JunoCam es un artilugio pequeño, de apenas un palmo de altura con un campo de visión de 58 grados.

A diferencia de las cámaras que han volado en misiones anteriores, que estaban basadas en un pequeño telescopio para obtener vistas muy próximas, esta monta un objetivo de diseño convencional: un sistema de 14 lentes de las cuales las cinco primeras se han construido con vidrio resistente a la radiación, para proteger al resto de la óptica.

Juno describe una trayectoria muy alargada, que la mantendrá casi todo el tiempo a mucha distancia de Júpiter. Precisamente, para evitar los intensos cinturones de radiación. Tan solo durante unas pocas horas en cada órbita se zambullirá muy, muy cerca del planeta, apenas a 5.000 kilómetros de altura. Es entonces cuando la cámara se pondrá en marcha para captar imágenes muy detalladas de las nubes.

Como Juno se mueve girando continuamente alrededor de su eje, la JunoCam barrerá el paisaje de horizonte a horizonte, en bandas sucesivas que luego se ensamblarán para producir un panorama completo. En el momento de máxima aproximación cada píxel de la imagen cubrirá unos tres kilómetros de nubes, una resolución extraordinaria en un planeta cuyas tormentas pueden tener cientos o incluso miles de kilómetros de extensión.

La cámara está diseñada para estudiar nubes; nada más. Aunque será una desilusión para muchos, no servirá para fotografiar ninguno de los satélites galileanos: En el mejor de los casos, estos aparecerán como un puntito de 20 o 30 píxeles de diámetro.

Las fotos de la JunoCam permitirán estudiar las alturas que alcancen las nubes de tres formas distintas: Por esteroscopia, comparando dos imágenes sucesivas tomadas desde ángulos ligeramente distintos; por simple medición del tamaño de sus sombras, aprovechando la iluminación rasante del Sol y, finalmente, aprovechando que el metano absorbe las longitudes de onda en la banda del color rojo.

Una de cada dos fotos se tomará a través de un filtro rojo: Las nubes altas, que dispersan la luz, aparecerán más brillantes mientras que las más bajas, donde la absorción es mayor, se verán casi negras.

Como la cámara no distingue detalles de menos de 3 kilómetros, las nubes tendrán que ser de tamaño bastante mayor que las que vemos en nuestra experiencia diaria. Pero en Júpiter eso no es problema: En su troposfera, una nube típica puede tener hasta 20 o 30 kilómetros de altura. Si, además, se mueve a más de 140 km/h (cosa bastante corriente allí) podrá detectarse la diferencia de posición entre dos imágenes sucesivas y permitir así el cálculo directo de su velocidad.(I)

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