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Lula será juzgado por corrupción y lavado de dinero


Redacción
La Conversación EC
martes, septiembre 20, 2016
El juez Sergio Moro, a cargo de la investigación del megaescándalo de la estatal brasileña Petrobras, aceptó este martes una denuncia por corrupción y lavado de dinero contra el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Lula da Silva será juzgado por presunta corrupción y lavado de dinero, supuestamente dentro del esquema de corrupción investigado […]

El juez Sergio Moro, a cargo de la investigación del megaescándalo de la estatal brasileña Petrobras, aceptó este martes una denuncia por corrupción y lavado de dinero contra el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Lula da Silva será juzgado por presunta corrupción y lavado de dinero, supuestamente dentro del esquema de corrupción investigado en el caso Petrobras. Según Moro, la denuncia que la fiscalía presentó la semana pasada, en una sensacional rueda de prensa televisada que duró más de una hora, presenta “indicios suficientes de autoría y materialidad”. Esta es la segunda que Lula se convierte en un imputado en el mismo caso: en julio, fue acusado de obstruir la justicia.

La procuraduría general inculpó a Lula de haber recibido beneficios por un equivalente de 3,7 millones de reales ($1,1 millones) de la constructora OAS, una de las principales involucradas en la confabulación que se enquistó en Petrobras para desviar fondos públicos hacia la política.

Lula “sería beneficiario directo de ventajas concedidas por el Grupo OAS y, según la denuncia, tendría conocimiento de su origen en el esquema delictivo que afectó a Petrobras”, afirma el texto de Moro, citando a la fiscalía.  La acusación sostiene que una empresa de OAS revirtió a Lula “parte de los valores recibidos de licitaciones fraudulentas en Petrobras”.

Los sobornos se transfirieron “mediante la compra, personalización y decoración de un apartamento tríplex en Guarujá”, en el litoral paulista.  La causa involucra también a su esposa, Marisa Leticia da Silva, y a otras seis personas. Lula siempre negó terminantemente ser el propietario de ese tríplex.

Ahora, Lula quedará por primera vez cara a cara con Moro, un magistrado de primera instancia de Curitiba (sur). Sus investigaciones en el marco de la operación Lava Jato (lavadero de autos) sobre el escándalo Petrobras pusieron en la mira a decenas de parlamentarios y enviaron a prisión a políticos y empresarios de la élite local.

Lula, de 70 años, es acusado además por la fiscalía de ser el “comandante máximo” del esquema de corrupción que durante una década drenó más de 2.000 millones de dólares de la petrolera estatal, aunque esa denuncia no dio lugar hasta el momento a ningún pedido formal de inculpación.

Aun así, el caso volvió a sacudir al país, dos semanas después de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, heredera política y sucesora de Lula, por maquillaje de las cuentas públicas. (I)

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