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En busca de ciudades equitativas


Kevin Jiménez
Universidad Técnica Particular de Loja
miércoles, octubre 26, 2016
Hay varios aspectos que se deben plantear en la agenda urbana y entre esos se encuentra una mayor equidad en cuanto a oportunidades y vivienda digna, servicios básicos y otros en los que, si bien han tenido avances importantes todavía falta mucho por hacer. La movilidad es otro aspecto. Las personas con menos recursos son […]

Hay varios aspectos que se deben plantear en la agenda urbana y entre esos se encuentra una mayor equidad en cuanto a oportunidades y vivienda digna, servicios básicos y otros en los que, si bien han tenido avances importantes todavía falta mucho por hacer.

La movilidad es otro aspecto. Las personas con menos recursos son las que más gastan en desplazarse a sus lugares de trabajo o por ejemplo enviando a sus hijos a la escuela, porque en ciudades grandes viven en lugares periféricos, esto tiene también que ver con equidad.

Es importante tener una adecuada planificación para que estos elementos se puedan ir corrigiendo. En el caso de América Latina y el Ecuador ha habido un crecimiento desordenado, lo cual termina perjudicando a la gente más pobre, porque además de que tienen que invertir más en desplazarse, en ocasiones se pone en riesgo su vida, ya que han proliferado asentamientos ilegales en zonas de alto riesgo. Hablando de generar mayor equidad, hay que sumar otro elemento, que tiene que ver con la plusvalía, quienes más tienen han podido acceder a más tierra, y por otro lado, en las zonas rurales se ha dado una suerte de división en parcelas; y, eso también es un desafío.

Las ciudades compactas están relacionadas con los procesos de aglomeración. La idea de generar es que la población esté más concentrada y evitar dispersiones, esto genera ventajas considerando economías a escala para por ejemplo dotar de infraestructura básica, pero también genera dinámicas en la compra y venta de productos y servicios. En cuanto a cobertura de servicios básicos no es lo mismo proveer de agua o fluido eléctrico a comunidades que están dispersas que a aquellas que se encuentran más agrupadas.

En el Ecuador algunos de estos temas han estado en discusión, incorporadas por ejemplo en el plan de desarrollo. Sin embargo, en algunos casos se requiere de mayor acción de parte de las autoridades locales. Cuando se habla de generar mayor equidad, la mayoría de las cuentas, sin considerar municipios de las grandes ciudades, sigue dependiendo del Gobierno Central y tiene tarifas prediales estandarizadas, paga lo mismo el que más tiene que el que menos recursos tiene.  Si se busca romper esa lógica de concentración, se debería tener tarifas diferenciadas. Sin embargo, a veces esas decisiones no son asumidas por los gobiernos locales y se mantienen estructuras inequitativas.

Se debe hacer conciencia, hay mucha crítica con respecto a los temas o intervención del Gobierno, pero si se quiere menos intervención gubernamental, se necesita una sociedad más organizada. Eso implica, por un lado, que la ciudadanía exija sus derechos pero también que se cumpla con sus deberes y obligaciones. Ese es un elemento fundamental para exigir a las autoridades cumplir las agendas contenidas en los distintos  instrumentos de  planificación.  En cuanto a instrumentos locales, ha habido avances significativos, sin embargo, si se analiza la metodología para la planificación del desarrollo del ordenamiento de las ciudades, el tema de la visión a largo plazo no tiene aún un componente metodológico fuerte, por ello es necesario trabajar estos elementos considerando los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Desde el año pasado se cuenta con los nuevos ODS y la nueva agenda urbana está enlazada en ello. Eso implicará un desafío muy grande en cuanto a lo que se tenía planificado hacer y será necesario actualizar algunos componentes, pero sobre todo ir definiendo metas específicas que luego puedan ser evaluadas a lo largo del tiempo.

Es importante contar con metas específicas dentro de esa agenda urbana, y, por ejemplo, si se habla de regularización de predios, definir específicamente el área en la que se va a intervenir, si se habla de servicios básicos tener muy claro y planificado cuánto implica el aumento en la cobertura de servicios básicos, definir por ejemplo: cómo reducir la brecha urbano – rural.

Hace unos años por ejemplo, se hizo un estudio por parte de Senplades respecto a los recursos que se requeriría para dotar a todos los hogares de servicios básicos e infraestructura fundamental y se requerían $60 mil millones de inversión pública y, por otro lado, se requeriría unos $5 mil millones en gasto permanente. Esto es gasto público y se lo debe financiar de alguna forma.

El debate también debe surgir desde la academia a la ciudadanía. El Gobierno no es bueno haciendo todo, debe ir más allá de la intervención y corregir ciertas fallas, ahí pueden surgir nuevas oportunidades en el sentido de que hay sectores que requieren de inversión. Desde el lado del sector privado, percibo en algunos gremios empresariales, también hay un entendimiento y una responsabilidad social para ir creciendo de una manera más equitativa.  Es necesario contar con consensos mínimos que definan una ruta a seguir entre los distintos actores sociales, incluida la academia y el sector privado.

Además, es importante considerar elementos como la denominada cuarta revolución industrial, que implicará enormes desafíos en todos los niveles, como por ejemplo la nueva estructuración de sectores, empleos y seguramente también de aglomeración o dispersión de asentamientos humanos. En el último informe de riesgos globales del Foro Económico Mundial (2016), se evaluaron 29 riesgos globales que potencialmente se podrían enfrentar en los siguientes 18 meses, entre los que se refiere a: 1. Falta de mitigación y adaptación al cambio climático, 2. Armas de destrucción masiva, 3. Crisis del agua, 4. Migraciones involuntarias a gran escala y  5. Importante shock en el precio de la energía.

A veces los ciudadanos tomamos la vía más fácil para que todas las decisiones recaigan sobre quienes nos gobiernan, pero es necesario comprometer un trabajo conjunto. Los modelos exitosos de desarrollo exigen una activa participación de la ciudadanía, del Estado y complementariamente de la Academia y el sector privado.  Para que esto se dé es necesario establecer consensos para construir la sociedad que queremos y hábitat donde queremos vivir.

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