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La especulación de precios limita al comerciante y al turista   


César Vélez Del Hierro
Universidad de Especialidades Espíritu Santo
miércoles, enero 18, 2017
Especulación son todas las operaciones que los comerciantes realizan con el fin de obtener un beneficio económico en ciertos momentos determinados. En Ecuador esto se da en el sector turístico durante los feriados. Las razones de esta especulación van de la mano  con la oferta y la demanda. Si existe demanda para un determinado producto […]

Especulación son todas las operaciones que los comerciantes realizan con el fin de obtener un beneficio económico en ciertos momentos determinados. En Ecuador esto se da en el sector turístico durante los feriados. Las razones de esta especulación van de la mano  con la oferta y la demanda. Si existe demanda para un determinado producto o servicio probablemente el comerciante aprovecha y sube el precio. Eso no solo se aplica en el precio de los pasajes, del taxi o en las artesanía sino que tiene que ver también con temas de alimentación.

La alimentación afecta a la competitividad del turismo, hasta hace unos días en Santa Elena se dio mucha especulación en cuanto a los precios de los víveres en los mercados y afectando de esta manera  a las visitas, porque el turista iba a su segunda residencia y se acercaba a los mercados a comprar víveres y se encontraba con distintos precios a los permitidos por las autoridades respectivas. Entonces, por ese hecho la gente no acude a un determinado lugar y eso está dado por la mala publicidad y por el marketing boca a boca, que es uno de los que incide en una decisión de viaje.

En febrero de 2013 el gobierno publicó el Decreto Ejecutivo 1438 que puso en marcha en el país la política de precios para controlar la especulación de 46 alimentos indispensables para la vida sana y que de esta manera el usuario no tengan que pagar más. Sin embargo, según la temporada de demanda de distintos productos, los precios suben; por ejemplo, en Semana Santa por la elaboración de la fanesca; en noviembre por la colada morada,  pero estos mismos productos en otras fechas del año no tienen una alta demanda. Si bien es importante que exista una lista de precios en los mercados y un control por parte de la Intendencia es importante que sean mucho más visibles las sanciones de quienes incumplen la normativa, porque no tiene sentido bajar los precios solo cuando se dan los controles. Eso es algo cultural de la gente y se debe enseñar a cumplir la ley y a no esperar las amenazas y sanciones. Esto es respeto al comerciante y al consumidor.

En este sentido, cabe mencionar que hay varias entidades que realizan los controles de los precios, en el caso puntual de los víveres de los mercados es la Intendencia y en lo que tiene que ver con los valores de los pasajes, sobre todo del transporte público terrestre, lo realiza la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). En este caso lo que se debe hacer desde el lado del gobierno es gestionar regulaciones a través de políticas públicas. En el feriado de cinco días del año pasado en noviembre, la ANT autorizó un incremento del 30 % del valor del pasaje durante el feriado a las cooperativas que realicen frecuencias adicionales a las regulares. De esta manera, la autoridad controló el precio evitando así la especulación o alza indiscriminada.

Un ejemplo contrario a la especulación en el sector del turismo fue el que se realizó en Esmeraldas y Manabí en los últimos feriados de diciembre debido a la poca demanda por los sismos, allí no se incrementaron los precios para la época del feriado, incluso se realizaron descuentos para impulsar el traslado de visitantes y los números hablan por sí solos, fueron las provincias con la mayor cantidad de visitantes, la mayor cantidad de ventas tanto en alimentos, en bebidas, en alojamiento…  Eso es la prueba de que si las cosas se manejan de una manera correcta, la gente va al destino sin el temor de que los precios sean elevados. Esto quiere decir que sí es posible cambiar esa mentalidad de aumentar los precios por temporada y esto va de la mano con las autoridades que deben cumplir con el control adecuado y de que la gente también sea consciente de no caer en la especulación de precios porque al final el afectado es el mismo comerciante porque puede vender un producto a un precio elevado, pero son pocos; no un alto volumen de ventas que generen mayores utilidades.

La diferencias de precios entre turistas extranjeros y nacionales

Esto es –en muchas ocasiones- cultural, incluso ocurre en el interior del mismo país, la gente de la sierra se traslada a la costa o viceversa y por el acento algunos comerciantes o transportistas lo distinguen y elevan los precios. Pero hay sistemas, como en el caso de los taxis, que el taxímetro es una obligación y no depende del acento de la persona. Esas regulaciones frenan esas diferencias de cobros.

El Municipio de Guayaquil en conjunto con el Ministerio de Turismo y con las autoridades de los centros de afluencias de turistas como el aeropuerto y la terminal han capacitado a los taxistas para que se conviertan en el primer enlace con la ciudad y recomienden atractivos turísticos, la gastronomía y así se incremente el gasto del turista; pues el taxista es el primer contacto en una ciudad y es quien da información de lugares a visitar en la ciudad, permitiendo repartir así la riqueza entre todos los involucrados en la cadena del turismo.

La diferencia de precios, por ejemplo, entre los turistas nacionales y extranjeros está dada por la propia regulación del país. La Tarjeta de Control de Tránsito al Parque Nacional Galápagos tiene marcado el precio de USD 100 para aquellos extranjeros residentes en Ecuador mayores de 12 años, así mismo para los extranjeros no residentes menores de 12 años el valor es de USD 50, mientras que el turista ecuatoriano paga USD 20. Esto puede ser considerado como una recuperación de la inversión estatal que se ha hecho en algún momento o para preservar esos sitios naturales.

El turismo, de acuerdo a las cifras nacionales, es la tercera fuente de ingresos no petroleros, antes está el banano, el camarón. El turismo es una industria que diversifica o que riega la riqueza por todos lados; en el caso del camarón o del banano son partes puntuales de la cadena de valor, mientras que en el turismo intervienen muchos actores y es una industria que no contamina. Algunos le llaman ‘la industria sin chimenea’ es una industria verde porque siempre hay visitantes en el país. Incluso el turismo ya es considerado como parte del Producto Interno Bruto y hay países que han encontrado su boya salvavidas en este sector para no tener recesión económica, ese es el caso puntual de España, que ahora es uno de los principales empleadores.

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