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Propuesta de la política de comercio exterior 2017-2021


Luis Luna Osorio
Universidad Andina Simón Bolívar
lunes, enero 9, 2017
La política de comercio exterior de un país como el Ecuador debe estar enmarcada en una política de Estado de desarrollo nacional, que impulse en el largo plazo y de manera armónica el aumento sostenido de la inversión, el incremento de la producción y la productividad, el crecimiento del empleo, la generación de exportaciones. Debe […]

La política de comercio exterior de un país como el Ecuador debe estar enmarcada en una política de Estado de desarrollo nacional, que impulse en el largo plazo y de manera armónica el aumento sostenido de la inversión, el incremento de la producción y la productividad, el crecimiento del empleo, la generación de exportaciones. Debe tener como prerrequisitos: estabilidad política, seguridad jurídica, desarrollo de la competitividad nacional, apertura al comercio internacional, agilidad en procedimientos y trámites, respeto por las normas de parte de exportadores y funcionarios.

Ello debe hacerse para contribuir a que el comercio mundial sea leal y transparente; cumplir y hacer cumplir las normas internacionales y nacionales relativas al intercambio de bienes y servicios, lograr que los productores y los exportadores nacionales reciban el mejor precio por sus productos, que obviamente deben cumplir con las exigencias mínimas de competitividad (cantidad suficiente, calidad vinculada al precio, oportunidad de acceso al mercado); en consecuencia, los agentes de comercio internacional (públicos y privados), deben ser formados para aceptar las condiciones de toda compra – venta únicamente cuando esas condiciones le satisfagan. La palabra “no” y el voto negativo deben estar siempre en su vocabulario de negocio, hasta cuando les convenga la transacción y lleguen a acuerdo.

En todos los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre ellos el Ecuador, esa política debe tener en cuenta la normativa internacional, en especial en lo que se refiere a las grandes áreas incorporadas en el Acuerdo por el cual se creó en 1994: comercio de bienes, comercio de servicios, asuntos de propiedad intelectual vinculados al comercio (ADPIC) y de forma indirecta, movimiento de capitales derivado del comercio internacional, necesario para efectuar inversiones extranjeras de gran magnitud, en países dueños de materias primas o importantes consumidores.

Además, esa política debe normar las importaciones, de manera que tengan incentivo las compras necesarias como medicinas, maquinaria y equipos no producidos, insumos agropecuarios; y, por el contrario, se graven, limiten y hasta prohiban ciertas importaciones suntuarias o que afecten a la salud, la moral y la integridad nacional.

Por supuesto que las dos políticas mencionadas y su ejecución deben estar armonizadas y en algunos casos hasta ser complementarias; por ejemplo, cuando se negocian los acuerdos comerciales bilaterales o multilaterales; pero, los ejecutores de la política comercial y el Servicio Comercial en el Exterior, deben tener la capacidad de actuar con autonomía financiera y operativa frente a la Cancillería y las embajadas, aunque los funcionarios con sede en otros países estén sujetos a control administrativo de los embajadores y a las normas diplomáticas necesarias para su vida en el exterior.

Para los embajadores y los diplomáticos a su mando sobran tareas en sus lugares de destino, en vez de dedicarse al comercio. En este mundo tan interdependiente, crear o mejorar la imagen de país, que es poco conocida y a veces mal tratada, informarse e informar sobre acontecimientos políticos y económicos de importancia para el país al que pertenecen, asistir a eventos culturales, económicos y protocolares, conocer y analizar normas internacionales y leyes nacionales de interés, organizar las agendas de las autoridades nacionales que viajan a su país de acreditación por asuntos oficiales, no es cuestión de poca monta y requiere de muchos conocimientos y destrezas, incluido el dominio de lenguas extranjeras.

Para los agentes comerciales, son labores de absoluta dedicación: estudiar el mercado del país en el que han sido acreditados; mantener e incrementar los contactos con los ministerios de comercio e industrias, las cámaras empresariales, importadores y consumidores, inversionistas de riesgo y financieros, organizaciones de transporte aéreo y marítimo; promocionar los productos exportables del país y descubrir nuevos productos de exportación potencial; además, averiguar formas de reducir los costos del proceso logístico entre el país de origen y el de destino, conseguir asistencia técnica y capacitación técnica para los empresarios nacionales.

El objetivo general debe ser: incrementar sustancialmente,  diversificar y desarrollar

tecnológicamente las exportaciones del Ecuador, multiplicando los productores, los productos y los destinos, en un clima de complementación virtuosa entre el Estado, las empresas y la Academia.

Objetivos específicos que se sugiere al Estado para el año 2017, son:

 

  1. Contribuir al incremento dinámico de una  oferta exportable competitiva, que amplíe la venta de los productos tradicionales, contenga crecientes aportes de nuevos productos agroindustriales, incluya productos industriales derivados de la minería y fortalezca la exportación de servicios modernos;
  2. Dar trato nacional a la inversión extranjera directa, orientada a generar producción exportable y garantizar la repatriación de esa inversión y sus réditos, cuando lo deseen sus propietarios.
  3. Vigilar que se respeten los derechos adquiridos por el país en virtud de los acuerdos internacionales de propiedad intelectual y de la ley nacional respectiva;
  4. Iniciar con dinamismo la ejecución del Acuerdo Multipartes con la Unión Europea, cumpliendo fielmente las obligaciones que de él dimanan y aprovechando las facilidades derivadas útiles a la exportación.
  5. Negociar y suscribir acuerdos comerciales de interés nacional con todos los países cuyos mercados sean de importancia para el desarrollo de las exportaciones. La primera y urgente negociación debe hacerse con los Estados Unidos, el principal mercado nacional. Luego, habría que negociar con China un amplio acuerdo multipropósito; y, con India y Corea del Sur acuerdos similares, previendo que esos mercados van a ser mucho más importantes.
  6. Inducir cambios oportunos en las políticas de desarrollo de la infraestructura y los servicios portuarios y aeroportuarios internacionales, para mejorar las condiciones de acceso del país al mercado mundial. Hay que construir la autopista Quito – Guayaquil, incrementar las rutas y las frecuencias de los vuelos internacionales y lograr que los puertos de Posorja, Manta, Puerto Bolívar, adquieran la profundidad para que operen los barcos post Panamá.
  7. Contar con un sistema institucional técnico de producción y promoción de las exportaciones que, al interior del país y en el exterior, trabaje con autonomía del manejo político de las relaciones internacionales. Para ello, hay que fortalecer los ministerios sectoriales de la producción, el Ministerio de Comercio Exterior y ProEcuador.
  8. Apoyar la aplicación de una política de importación de maquinaria y equipos con tecnología de punta, que permita a muchas empresas aumentar el abanico de productos de exportación con creciente valor agregado.
  9. Evitar que se utilice a los medios y procedimientos de facilitación del comercio internacional como mecanismos para traficar productos que incumplan las  leyes nacionales. Hay que colocar escáneres de control de ingreso y salida de carga en los puertos y aeropuertos y ejercer un control estricto sobre el narcotráfico.
  10. Procurar de manera permanente la formación y la capacitación de funcionarios públicos y privados expertos en economía internacional y en especial en comercio exterior. Para ello, hay que crear una Maestría en Negociaciones Económicas Internacionales, que produzca negociadores para el Estado y para las empresas privadas, en dos especializaciones claramente definidas.
  11. Relocalizar el Servicio Comercial del Ecuador en el Exterior, para que responda con mayor eficiencia a las necesidades del país en función de la política de comercio exterior. Hay que cerrar determinadas oficinas que no cumplen su función y abrir otras en mercados mucho más importantes para el país.
  12. Evitar que el Servicio Comercial y la Diplomacia sean partes del botín político del gobierno de turno, que permite becar sin mérito a hijos de altos funcionarios, pagar favores, alejar a personajes partidarios importantes pero molestos, atender problemas de salud de amigos o familiares de los ministros.
  13. Mantener un estrecho contacto Estado – Empresarios – Trabajadores, para definir políticas de consenso, en orden a lograr que los efectos económicos de la mayor exportación se traduzcan en beneficios para toda la sociedad.

Para avanzar en este proceso  es fundamental organizar varias mesas de trabajo que se dediquen, entre junio y agosto 2017, a efectuar la tarea de definir el punto de partida en todos los sentidos propuestos, a preparar anteproyectos de ley necesarios y a programar técnicamente las acciones futuras.

Más notas del autor las puede encontrar en su blog  Solo C que Nada C y en este portal.

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