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Donald Trump ha fracasado en sus primeros 100 días de gobierno


Carlos Estarellas Velazquez
Universidad Católica de Santiago de Guayaquil
sábado, abril 29, 2017
Durante sus primeros 100 días, el Presidente de Estados Unidos ha tenido constantes tropiezos en su política de migración, en su política social, en su política económica, en su política internacional… Esa es la diferencia entre un político que busca ganar las elecciones y un estadista que gobierna en beneficio de su pueblo. La lección es también para los electores.

El retorno al poder de Napoleón Bonaparte en Francia se conoció con el nombre de los 100 días, una etapa en la cual Napoleón tuvo que enfrentarse a la coalición de muchas fuerzas que miraban con desagrado su regreso al poder. En ese periodo reorganizó al ejército, a la administración pública y se dispuso combatir a los ejércitos enemigos. En Waterloo, en el enfrentamiento con fuerzas inglesas y prusianas fue derrotado, entre otras cosas, por desconocer que en la llanura donde mandó a atacar a a caballería pesada existía una enorme grieta que pulverizó la carga francesa… En pocas palabras, Napoleón en 100 días hizo muchas cosas y demostró que cuando el genio se une al trabajo se pueden emprender diversas actividades y resolver muchos problemas. Por eso se toma como referencia los primeros 100 días de un gobierno. Todos los presidentes elegidos siempre tienen este periodo para valorar su actuación, menos de ese tiempo no.

Donald Trump ha dado una declaración impresionante: la Presidencia de la República es más difícil de lo que se imaginaba. Eso deja claro lo que ha pasado en sus primeros 100 días como gobernante. Una cosa es ser candidato, donde pudo decir una serie de situaciones, y otra cosa es ser Presidente de un Estado, donde se da cuenta de la realidad que vive ese país, más aún, un país tan importante para la geopolítica internacional como Estados Unidos. Él, se está dando cuenta recién que gobernar un país va mucho más allá.

En estos 100 día, él no ha tenido una política clara, ha tenido muchos tropiezos. Tropiezos que se hacen notorios en su política de migración, en su política social, en su política económica… Por ejemplo, el fracaso en el cambio del seguro médico Obamacare, en la construcción del muro con México… todas las iniciativas que él expresó en campaña, en realidad no se han concretado, entonces, la aspiración es que cambie su forma de gobernar y que se de cuenta de la realidad que es ser Presidente. Se espera que con esta experiencia pueda tomar decisiones que sean positivas, no solo para ese país sino para todas la naciones.

El problema es que cuando no se vota bien se tienen los resultados y ahora son ejemplos palpables con el Presidente de Estados Unidos.

Precisamente, se ha observado que en política exterior no tiene un plan, sino que ha ido de tumbo en rumbo, de acuerdo al momento. En Siria, por ejemplo, hubo un genocidio y Trump tomó la decisión de enviar misiles y sobre Corea del Norte ha dado fuertes declaraciones; pero la política internacional debe ir programada con un análisis prospectivo de lo que pueda ocurrir. No es de momento en momento.

Estos 100 días, como él mismo lo ha señalado, ha sido para que aprenda una diferencia entre ser candidato y decir cualquier cosa –porque la finalidad de un político está en conseguir votos- y ser presidente de un Estado.

A pesar de que Donald Trump ha descalificado el análisis de los primeros 100 días, siempre se debe tener un tiempo para que exista un pronunciamiento sobre cómo va el gobierno, sería injusto que en una semana se catalogue si el gobierno es bueno o malo. En cambio, en 100 días ya se tiene una idea de lo que va a hacer un estadista. Por ello se ha señalado el caso de Napoleón, no solo por ser histórico sino por lo mucho que hizo en ese tiempo. Pero esto lo consigue alguien que es un estadista, alguien que está preparado, de ahí la diferencia entre ser un político a ser un estadista. Al político solo le interesa ganar votos y ganar una elección, pero una vez que se ha logrado el poder hay que saber qué hacer. En ese sentido, se espera que de ahora más adelante Trump tome medidas de Estado en relación a tantos problemas que tiene Estados Unidos y que los enfrenta al mundo

Sin duda alguna, lo que ocurre en Estados Unidos con Donald Trump es una reflexión para los electores. Los griegos decían: “nada en exceso”, todas las personas que tienen excesos en todos los ámbitos, no necesariamente son las más preparadas. El problema es que cuando no se vota bien se tienen los resultados y ahora son ejemplos palpables con el Presidente de Estados Unidos.

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