LOADING

Type to search

Parece posible una salida institucional y apoyo internacional en el Ecuador


Luis Espinosa Goded
Universidad San Francisco de Quito
jueves, abril 6, 2017
Hay silencios clamorosos, hay silencios cómplices, hay silencios vergonzosos. Sobre todo cuando luego hacen tanto ruido en palabrería abstracta, documentos inútiles o declaraciones vacuas.

Ecuador se encuentra sometido a una grave crisis institucional y de legitimidad debido, por un lado, a la falta de credibilidad que ha generado el Consejo Nacional Electoral, y a lo ajustado del resultado electoral por otro.

El Consejo Nacional Electoral ha sido puesto en entredicho -al menos desde la primera vuelta electoral- por todos los actores políticos, desde el Presidente Correa hasta el Candidato Guillermo Lasso, y en lugar de responder generando confianza, dando información y siendo transparente en la presentación de la información, ha ido cambiando las versiones que ha dado, ha validado “conteos rápidos” que no eran tales, y lo que es peor, no ha dado explicaciones razonables y a tiempo del “apagón informativo”.

Es imperativo trabajar en la generación de credibilidad del organismo rector de las elecciones, pues es requisito imprescindible para tener una democracia creíble. Por ello, sea cual sea el resultado, todos debemos pensar en la remoción de las autoridades del CNE (sino en la asunción de responsabilidades) y en la generación de consensos nacionales que lleven a la mejor institucionalidad.

En el día de ayer CREO presentó los indicios de manipulación de 1.795 actas, y exigió el recuento a través de impugnaciones, y (sorprendente y gratificantemente) Alianza País aceptó este recuento; por tanto, POR PRIMERA VEZ EN MUCHO TIEMPO TODOS LOS ECUATORIANOS ESTAMOS DE ACUERDO en algo: debe haber recuento electoral.

Me parece casi milagroso que se haya podido llegar a esta solución de consenso a la grave crisis de legitimidad que vive el país. Ahora es importante que TODOS mantengamos la calma y la compostura esperando el recuento. Reconteo que se debe dar con las todas garantías exigibles, y que una vez salga el resultado del recuento se acepte al nuevo presidente electo, que sea quien sea lo será por menos de la mitad del país. Por tanto requerirá de un ejercicio de comprensión difícil e importante para la otra mitad.

Ha sido lamentable lo solos que hemos estado en Ecuador defendiendo la democracia frente a la comunidad internacional. Varios presidentes electos (y no sólo de países de línea socialista) se han apresurado felicitando a Lenin Moreno sin esperar a las declaraciones oficiales. Incluido el Presidente Rajoy, presidente de un país de la Unión Europea que ha decidido felicitar a Lenin Moreno cuando todavía no hay un Presidente electo proclamado.

En general, los gobiernos de la Unión Europea, tan dada a la retórica en defensa de la democracia, las instituciones y los derechos humanos en América Latina, a la hora de la verdad de exigir garantías democráticas e institucionales no tienen pudor en obviar los mínimos requisitos formales, como esperar a los debidos procesos, más cuando todo está tan en entredicho como en Ecuador, antes de apresurarse a proclamar candidatos. Exactamente igual que ocurre con los países “hermanos” de América Latina, como Perú o Argentina, cuyos presidentes, sin ser del socialismo del siglo XXI ya han “legitimado” la elección de Moreno.

A muchos nos gustaría menos palabrería y más garantías. Que la sociedad civil se sienta acompañada por las embajadas de aquellos países que dicen defender los derechos humanos, por ejemplo, en la defensa de la libertad de expresión, o que acudan al orgullo LGTBI o que se hagan presentes cuando hay atropellos a los migrantes como el caso de Manuela Picq o Lilian Tintori.

Hay silencios clamorosos, hay silencios cómplices, hay silencios vergonzosos. Sobre todo cuando luego hacen tanto ruido en palabrería abstracta, documentos inútiles o declaraciones vacuas.

Por tanto quiero compartirles hoy junto a mi indignación mi esperanza. Si todos estamos de acuerdo en un recuento abierto y transparente, es probable que podamos en unos quince días proclamar un nuevo presidente que no tenga la sombra de la duda sobre su elección. Pero para ello todos debemos ser responsables y pacientes durante estas dos semanas (aunque una de ellas sea la Semana de Pasión). Y empezar a pensar en cómo construir un Ecuador mejor para el futuro, empezar a construir consensos para tener un Consejo Nacional Electoral que nos dé garantías a todos (en lugar de a ninguno). Y para ello sería importante poder contar con una comunidad internacional valiente y decidida, que respalde a los ecuatorianos en su lucha por una mejor democracia y en la defensa de los derechos humanos.

 

 

Tags:

Temas relacionados

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *