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¿Cuál es el efecto de los incendios forestales en la biodiversidad de Quito?


Esteban Terneus
David Troya León
Universidad Internacional del Ecuador
domingo, agosto 12, 2018
Las últimas estadísticas del Distrito Metropolitano de Quito sobre la incidencia de los incendios forestales durante los últimos años dentro (DMQ) reportan la afectación de alrededor de 52 hectáreas de bosque quemadas.

El fuego es el mayor agente de perturbación en muchos ecosistemas. Es la causa de la pérdida de hábitat, especies, aves, mamíferos, reptiles e insectos como consecuencia de la gran cantidad de hectáreas de vegetación que se queman anualmente (Brotons et al., 2005; Venegas et al, 2009).

Las últimas estadísticas del Distrito Metropolitano de Quito sobre la incidencia de los incendios forestales durante los últimos años dentro (DMQ) reportan la afectación de alrededor de 52 hectáreas de bosque quemadas (MAE, 2013) biodiversidad que alberga especies vegetales endémicas, quebradas, especialmente de orquídeas, enredaderas y arbustos leñosos.

Los incendios son poco comunes en la mayoría de bosques formados por árboles de gran altura y en los que predomina una cubierta de copas cerrada debido al microclima húmedo, la escasa velocidad del viento y las elevadas precipitaciones. Razón por la cual los bosques amazónicos nunca se incendian.

Sin embargo, hay bosques más susceptibles a los incendios durante los períodos de sequía intensa o verano como los del callejón interandino y zonas costeras. La inflamabilidad de estos es elevada y la mayor parte de las comunidades vegetales tienen otra estructura y composición muy distinta a los bosques amazónicos, generalmente estos son de especies de hoja decidua o caducifolia, lo cual forma una capa gruesa de material orgánico seco sobre el suelo, y además poseen taninos inflamables en su textura.

Las especies presentes en un bosque responden de una u otra manera al fuego. Existen factores como la intensidad de los incendios, incluyendo la severidad del área quemada, el tamaño y la forma del incendio, la proximidad a los bosques.

Es decir, en esos bosques que no están adaptados al fuego, desaparecen prácticamente todas las plántulas, brotes, lianas y árboles jóvenes, ya que no están protegidos por una corteza gruesa. El daño causado al banco de semillas y las plántulas obstaculiza la recuperación de las especies originales (Woods, 1989).

Es importante destacar, que las especies presentes en un bosque responden de una u otra manera al fuego. Existen factores como la intensidad de los incendios, incluyendo la severidad del área quemada, el tamaño y la forma del incendio, la proximidad a los bosques no quemados, tipos de cobertura pre y post-incendio y el tiempo de duración del incendio (Kotliar et al., 2002). Este nivel de respuesta de las especies puede ser el determinante de los niveles de afectación de cada una de sus poblaciones o comunidades.

En el caso de las aves, la composición del ensamble después de un incendio puede estar determinada por el tipo de vegetación presente antes del incendio, el manejo post-incendio y el contexto del paisaje (Zozaya et al., 2010). No obstante, la respuesta de las aves a la modificación del hábitat depende de los atributos de cada especie, pudiendo algunas de estas no ser afectadas o incluso ser beneficiadas (Lantschner y Rusch, 2007).

Este tipo de vertebrados han desarrollado caracteres evolutivos a lo largo de la historia que les han permitido ocupar nichos ecológicos diversos, esto depende en gran medida, de sus cualidades de adaptación o especialización; por eso, mientras algunas aves son generalistas, otras están altamente especializadas dentro de un ecosistema (Sarmiento, 2009), determinando su extinción o manifestando condiciones de riesgo o vulnerabilidad poblacional.

Un bosque, es un ecosistema que alberga gran cantidad de hábitats. Por esta razón, diferentes aves pueden cumplir sus funciones biológicas dentro del mismo espacio y tiempo; algunas especies se alimentan en la copa de los árboles, otras por debajo del dosel arbóreo, y algunas a nivel del suelo del bosque (Sarmiento, 2009). Generalmente las aves forestales suelen ser insectívoras, frugívoras y nectarívoras. Algunas aves nectarívoras son importantes polinizadoras, y muchas especies frugívoras juegan un papel clave en la dispersión de las semillas (Clout y Hay, 1989), esta gran variedad de hábitos alimenticios ha permitido que las aves puedan adaptarse con mayor facilidad a distintos ambientes o tolerar cambios en los mismos, prevaleciendo sus poblaciones en el tiempo y espacio, situación que quizá no se presenta de la misma forma para los grupos de mamíferos, reptiles e insectos.

Las aves de sotobosque suelen ser las especies más vulnerables a los efectos de un incendio forestal, ya que la mayoría son insectívoras, por lo que se las emplea para analizar los disturbios en los bosques ya que responden más rápido a cambios en la estructura y composición de la vegetación y la disponibilidad de recursos alimenticios (Pearman, 2002).

Si mayor es el incendio en los árboles mucho más es el cambio en la estructura y composición del bosque, debido a la mayor entrada de luz. Esta situación promueve también un cambio en la composición y abundancia de las aves de sotobosque, al igual que en la organización de los ensambles de aves: presencia de diferentes estratos de vegetación, composición específica vegetal, estructura horizontal y formas de vida de las plantas (Flores y Martínez, 2007).

Referencias Bibliográficas

Brotons, L., Pons, P. y Herrando, S. 2005. Colonization of dynamic Mediterranean landscapes: where do birds from ater fire? Journal of Biogeography 32: 789-798.
Clout, M. y Hay, J. 1989. The importance of birds as browsers, pollinators and seed dispersers in New Zealand forests. New Zealand Journal of Ecology 12: pp. 27-33.
Flores, B. y  Martínez, A. 2007. Monitoreo de aves de sotobosque en bosques con diferentes intensidades de aprovechamiento forestal. Proyecto BOLFOR. Instituto Boliviano de Investigación Forestal, Santa Cruz, Bolivia.
Kotliar, N., Hejl, R., Hutto, V., Saab, C. y Mcfadzen, M. 2002. Effects of fire and post fire salvage logging on avian communities in conifer dominated forest of Western United States. Studies in Avian Biology 25:2549-64.
Lantschner, M y Rusch, V. 2007. Impacto de los diferentes disturbios antrópicos sobre las comunidades de aves de bosques y matorrales de Nothofagus antarctica en el noroeste Patagónico. Ecología Austral 17:99-112.
Ministerio del Ambiente: MAE. 2013. Sistema de clasificación de los Ecosistemas del Ecuador Continental. Quito: Subsecretaria de Patrimonio Natural.
Pearman, P. 2002. The scale of community structure: habitat variation and avian guilds in tropical forest understorey. Ecol. Monogr. 72: 19–39.
Sarmiento, D. 2009. Biología reproductiva del gaviotín sudamericano (Sterna hirundinacea) en las piscinas de ECUASAL. Universidad Estatal Santa Elena. Salinas-Ecuador.
Venegas, A., Varela, S. y Estades, C. 2009. Efectos del fuego en la comunidad de bosque en la reserva nacional Malleco. Boletín Chileno de Ornitología 15:1-7.
Woods, P.1989. Effects of logging, drought and fire on structure and composition of tropical forests in Sabah, Malasia. Biotropica, 21(4): 290-298.
Zozaya, E., Brotons, S., Herrando, P., Pons, J., Rost, J. y Clavero, M. 2010. Monitoring spatial and temporal dynamics of bird communities in Mediterranean landscapes affected by large wildfires. Ardeola 57:33-50.
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1 Comments

  1. Carla González 20 agosto, 2018

    Es un artículo muy informativo sobre una problemática que se da todos los años esperemos que con este conocimiento tomemos conciencia del daño que se hace al medio ambiente y por ende a nosotros .

    Responder

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